EN BREVE Internet
es una red de computadoras diferentes entre sí. No podrían
comunicarse si no existiera una especie de lenguaje común:
este rol lo desempeña el grupo de protocolos TCP/IP. En una red la primera exigencia es identificar unívocamente
cada computadora. En Internet esa identificación se obtiene
asignando a cada computadora un número de IP, es decir
un grupo de 4 números separados por un punto y cada uno
de los 4 números va del 0 al 255. Por ejemplo, 194.183.21.226
es el IP de una determinada computadora conectada a Internet:
funciona también como su dirección y no existe
otra computadora que tenga ese número. Un
número, sin embargo, es difícil de recordar como
dirección y además no nos dice nada sobre el propietario
de la computadora a la cual pertenece: especialmente las empresas
comerciales desean en cambio que la dirección en Internet
sea reconocible y funcione como marca registrada. Para afrontar
estas exigencias fue desarrollado otro método de identificación,
usando letras en lugar de números: el Domain Name System. Según este método, a cada computadora
se asigna, como identificación y dirección, una
URL compuesta por palabras separadas por puntos. Por ejemplo
www.microsoft.com es la URL de una computadora. La última
palabra debe indicar el tipo de actividad desempeñada
por esa computadora, o bien su procedencia geográfica:
.com (comercial), .gov (organización gubernamental), .it
(Italia), .ar (Argentina), .de (Alemania), etc... La segunda
palabra (desde la derecha) es el dominio, es decir el nombre
identificatorio de la empresa u organización y el nombre
general de todo el grupo de computadoras que le pertenecen. La
tercera palabra desde la derecha es el nombre especíico
de cada computadora de esa empresa u organización. Por lo tanto a cada computadora se asignan dos direcciones:
una numérica (IP) y una literal (URL). Dado que el TCP/IP
reconoce sólo los números de IP, cuando pedimos
entrar en una URL, ¿cómo hace para saber qué
IP corresponde a esa URL? A este propósito estan destinados
algunos servidores especiales (Domain Name Server) que saben
cuál IP corresponde a cada URL. Cuando indicamos al browser
una URL, el Domanin Name Server, automáticamente, consulta
un DNS, encuentra el IP que corresponde a la URL requerida y
lo utiliza para conectarse a ella. La coordinación
de este complejo sistema fue confiada a un organismo internacional,
el ICANN, que a su vez ha confiado la coordinación en
cada nación a las autoridades nacionales. |