| sábado 23 diciembre 2000 ___________________________________ número atrasado |
| En este número:
La red y los abuelos. Una bella carta de una lectora. Un
encuentro con Ignacio Copani. Pequeños hackers (quizás)
inocentes. Importante: dos nuevos especiales que encontrarán en la sección Tutoriales y Especiales: uno sobre seguridad informática y el otro sobre el debate por la organización de Internet . Además, hemos inaugurado una sección de aportes de lectores. |
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La redacción de PuntoNet augura a los lectores y a todos aquellos que han colaborado con nosotros, una feliz Navidad en paz y alegría | ![]() |
| La red y
los abuelos La red se agranda e involucra a personas de edad avanzada. ¿Apartheid generacional en versión digital o provechoso encuentro entre la red y la sabiduría de las personas maduras? Hace dos semanas, partiendo de una
de las tantas investigaciones sobre los usuarios de
internet, hemos tratado de entender qué cosa hacen
preferentemente los jóvenes en la red. En el intento de
involucrar a nuestros lectores, ofrecimos la posibilidad
de escribirnos a propósito de ese artículo específico. |
Una colaboración de
Francesca La cibervida comienza a los 50 Entre las cartas recibidas hubo una que nos gustó particularmente: la escribe Francesca, desde Buenos Aires. Tiene 54 años que porta con seguridad y fiereza y cuatro hijas grandes. Se acercó a Internet recientemente y lo más bello es que lo hizo con curiosidad, con disponibilidad, sin prejuicios y con un deseo de explorar cosas nuevas que revelan una gran riqueza interior. Entré al lugar en internet que Uds. tienen y leí los articulos, e inmediatamente pasé a mis amigos y a una de mis hijas que en este momento vive en Hong Kong el nombre del diario para que ellos también accedan. Es verdad que los más jovenes acceden a los sitios de música, como ustedes dicen en su artículo: lo hace mi hija de 18 años todos los días, toca la guitarra y de este modo consigue todos los arreglos y las letras de las canciones. La estadía de mi hija en Hong Kong y el trabajo de otra de ellas, que hace que viaje dos veces al año a Europa, me decidió a sentarme al computer. Quizás el comportamiento humano es una de las cosas que atrapan mi curiosidad, y el conectarte con personas desconocidas es para mí como refregar cerebros contra otros, si intuís que el otro cerebro no tiene nada interesante o a veces es irremediablemente vulgar, te vas. Yo no tenía la más mínima idea de que en una sala llamada por ejemplo, "adulto chat", alguien podía acosarte. Me molestó enormemente, apagué el computer y pensé que la humanidad estaba irremediablemente loca. Pero sucede que no me gusta escaparme de nada, pensé que debía haber seguramente gente que como yo tuviera ganas de comunicarse sin ningún objetivo en especial y volví a la carga. Esta vez más preparada. Ninguna persona educada continúa molestándote si entiende que no tenés segundas intenciones y pueden terminar contándote su vida. Yo estuve en una reunión hace pocos días y me costó explicarlo. Las edades de las personas iban de los 50 a los 60 años y todos tenían un nivel aceptable de educación, pero la mayoría pensaba que el chat era utilizado para sexo. También creo que es utilizado más por solitarios. Es bueno aclararte que soy viuda. Era alguien muy inteligente y divertido, hace casi 5 años que falleció. Quizás por esto tengo vicios típicos de solitarios, como leer y escuchar música, pero de repente es bueno conectarte con alguien y que por ahí simplemete te cuenten un viaje. También tiene que ver con una filosofía de vida. Yo encontré una frase de un autor napolitano, del cual ahora no recuerdo el nombre, que dice así: "Lo importante es que siempre haya, para cada uno de nosotros, ese rinconcito para poder dedicarse a algo que no sea la pura preocupación de ganar o de gastar." Quizás esta es la principal razón por la cual es menos usado por los mayores, es una especie de juego, y ¿pueden o deben jugar los mayores en un mundo donde deben correr tanto? Yo creo que sí. Es más, en la reunión en la que yo participaba me enteré de que la mayoría de las mujeres tomaban antidepresivos. ¿Y por qué pensar que un medio tan extraordinario como internet no puede ser bien usado, y por qué no poner algo de tu parte? Estoy segura de que es más inofensivo que un antidepresivo y en algunos momentos me reí a carcajadas como hacía mucho que no lo hacía. También me parece importante que te cuente que yo tengo hijas de 18, 23 , 25 y 28 años. Tenemos muy buena comunicación entre nosotras. Pero entrar a internet tambien me hizo entender más el tiempo que les toca vivir, mucho más difícil afectivamente que el que mi generacion vivió. ¿Les conté porque elegí el nick Francesca? El primer día que internet me impresionó mal me acordé del Dante, en uno de los círculos del infierno, el de los lujuriosos, la imagen de Francesca y Paolo que volaban abrazados. Y me dije a mí misma "sobrevuelo los canales, choco contra alguno, parece el infierno y cierro" pero después cambié de idea. Y aquí estoy. Francesca, desde Buenos Aires Escribir a Francesca La página de Francesca |
| Un encuentro con Ignacio
Copani Una conversación exclusiva de PuntoNet con el conocido cantante argentino. Argentino y de origen italiano, Ignacio Copani tiene una larga carrera como cantante, rica en producciones artísticas y de éxitos. Por vocación y convicción, fuera de los fáciles esquemas de la música comercial, sabe fundir en sus canciones riqueza de sentimientos y atención artística hacia el mundo real, en una mezcla de mesurada ironía y sentimientos verdaderos. Vagos susurros melódicos y recuerdos de lejanas sonoridades mediterráneas se entrecruzan con claras evocaciones de la pasionalidad rítmica española para explotar a veces en una cálida y entusiasmante fiesta de ritmos latinos. Pero no es su sensibilidad artística el tema del cual queremos hablar: no es ésta nuestra tarea. Conversando con él hace algunos meses, nos había hablado con entusiasmo de la Commodore 64 que tenía cuando era chico: un entusiasmo insospechado en una persona que ejercita una profesión bastante lejana de la informática. Después descubrimos que también tiene un hermoso sitio en la Web. Esta ciertamente no es una novedad: todos los cantantes han sabido aceptar y utilizar la red como un nuevo medio de contacto con sus propios fans. Lo que nos ha impresionado en el sitio de Ignacio es la riqueza, el cuidado, la actualización continua: se siente que el sitio es de verdad un punto vivo de contacto entre el artista y sus seguidores. En muchos detalles se percibe el diálogo estrecho, casi en un clima íntimo y familiar. Ciertamente, un ejemplo bello de utilización de la red para mantener vital y profunda la comunicación entre las partes. Esto distingue el sitio de Ignacio de los de otros cantantes. En otros sitios, aun bellos, espectaculares y técnicamente irreprochables, la personalidad y la presencia del artista casi se esfuman en el contexto y terminan por disolverse; al final uno se da cuenta de que el artista ya no es el sujeto de su sitio, sino que se casi se disuelve y se convierte en el "pretexto" del sitio. En una conversación, Ignacio nos confesó que ha continuado cultivando su antigua pasión por aquella vieja Commodore 64, que entonces parecía, a él y a todos los que la hemos usado, la puerta de ingreso a mundos fantásticos. Quizás también aquella vieja y modesta Commodore ha contribuido a abrir su camino de artista. Y para demostrarnos que su pasión continúa nos muestra su última computadora portátil, que usa para su trabajo. ¿Para su trabajo? Frente a nuestra perplejidad nos confiesa que no tiene miedo de intervenir a veces él mismo en el cuidado y actualización del sitio. Y que responde personalmente a todos los numerosos e-mails que le llegan diariamente: como promedio son unos 60 y ciertamente no son pocos. Continuamos la conversación placenteramente delante de un buen vaso de vino tinto argentino: hablamos de su larga carrera, de sus éxitos en tantos países, de sus proyectos, del CD que ha traducido al italiano y con el cual espera hacerse conocer en la península. Sabemos que Italia recibirá con placer y entusiasmo al artista de éxito, pero también a alguien que ha sabido hacer de la red una cosa viva y agradable. |
Pequeños hackers...
(quizás) inocentes Un quiceañero del estado de Washington entra en la computadora de la escuela, pero jura que ha hecho sólo lo que le había pedido el profesor. Aaron Lutes tiene 15 años y frecuenta la escuela superior "Elma High School" en el Estado de Washington. Hace algunos días logró entrar en el sistema de computadoras de la escuela, superando los sistemas de seguridad. Todos concuerdan en afirmar que no ha modificado ningún archivo ni ha hecho daños. Pero se sabe: a los hacker es mejor corregirlos desde chicos, porque después crecen y hacen daños verdaderos. Y comienzan las vicisitudes para el pobre Aaron: cinco días de suspensión en la escuela. Y no sólo. Los policías lo detienen y lo llevan a la estación de policía, donde lo indagan por "uso no autorizado de una computadora para acceder a informaciones del gobierno". ¿Las notas de los alumnos son "información del gobierno"? ¿Pero Aaron ni siquiera se puso una bella falsa nota en matemáticas! Y no sólo. Sorpresa: Aaron se defiende diciendo que ha hecho sólo lo que le había pedido su profesor Giovanni Colombo. Dice que su profesor invitó a los alumnos a tratar de "crackear" el software de la escuela, afirmando que, en caso de que lo lograran, la propia empresa productora del software reconocería el mérito. Mas aún, ¡el profe pretendía el 10% de lo que habría ganado el chico! ¡Y Aaron jura que dice la verdad! Pero quizás el profesor bromeaba. ¿O quizás no? Parece que se han puesto en marcha investigaciones exhaustivas. En tanto, la escuela dice que Aaron ha infringido las reglas. La policía dice dice que ha infrangido la ley. ¿Y los padres? Los padres dicen que toda esta historia huele a podrido y no poco! El profesor, consultado por teléfono, ha negado todo. La empresa productora del software ha dicho que no dará ni siquiera un centavo a quien supera sus sistemas de seguridad. El director de la escuela ha revelado que el pequeño Aaron tiene antecedentes (como todo criminal que se respete, agregamos nosotros): el año pasado había sido pasivo de sanciones disciplinarias por haberse conectado a sitios "inapropriados". No dice de qué tipo son estos sitios inapropiados, ¡pero no es nada difícil adivinarlo! (Fuente: Seattle Times) |