| n° 69 sábado 16 marzo 2002 | número atrasado |
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| Está online la tercera parte del tutorial Cómo construir una red y compartir un solo acceso a Internet |
| Los
dominios son "Cosa Nostra" La ICANN hacia una reestructuración. Abandonada definitivamente la elección directa por parte de los usuarios. Muchas las reacciones negativas. "La ICANN no es una democracia global. La ICANN debe trabajar." Cuando el presidente de la organización que gobierna Internet se expresa en términos tan brutales frente a una platea de periodistas, entonces ha llegado realmente el momento de preocuparse. ¿Desde cuándo democracia y trabajo son inconciliables? Parecería que sí, al menos según Stuart Lynn, el inefable presidente de la ICANN que intentaba nerviosamente justificar de algún modo la propuesta de reforma de la organización que administra la asignación de los dominios y de los números de IP. Acusada por muchos de escasa transparencia, lentitud y autocracia, desde hace tiempo la ICANN está en el centro de polémicas furiosas. Originariamente era sólo un organismo técnico que debía garantizar la univocidad de las direcciones de Internet y consentir su perfecto funcionamiento. Pero con el crecimiento desmesurado de la Red y de los intereses económicos inmensos que giran en torno a ella, la ICANN ha demostrado cada vez más estar demasiado atenta a los deseos del Tío Sam y de las grandes Corporaciones estadounidenses, en detrimento de los intereses de los normales usuarios de Internet. En el reciente meeting que se realizó en Ghana fue aprobada la propuesta de reestructuración del Consejo Directivo de la ICANN, tal como fue presentada hace un mes por el presidente Stuart Lynn. Pero más que una reestructuración parece un verdadero golpe de timón. Se abandona definitivamente la idea de que al menos una parte de los componentes del Consejo Directivo sea elegida directa y democráticamente por los usuarios de Internet. No más elecciones directas, nada de democracia y nada de internacionalización en la ICANN: el gobierno de Internet se convierte formalmente en Cosa Nostra, es decir, Cosa de Ellos, de la oligarquía técnico-empresarial que desde siempre la controla. En vez de los 19 directores actuales, el futuro Consejo directivo estará compuesto por 15 miembros "trustees", es decir "gente de confianza", personas fiables, amigos, amigos de los amigos, se lo traduzca como se desee: de cualquier modo queda un sabor mafioso en ese término. De estos 15 "amigos de confianza", 5 deberían ser representantes de los gobiernos de todo el mundo. Pero obviamente no se precisa quién los nombra y con cuáles métodos, aunque se da por descontado el hecho de que deben ser "amigos" o por lo menos "amigos de los amigos", en cuanto están rigurosamente incluidos entre los 15 "trustees". Esta es la "democratización e internacionalización" del gobierno de la Red. ¿Quién recuerda hoy las bellas palabras y los buenos propósitos contenidos en el "Green Paper"? Era el documento del gobierno estadounidense con el cual se auspiciaba una liberalización, democratización e internacionalización del gobierno de Internet. Precisamente sobre la base de ese documento fue creada la ICANN y le fue confiada la tarea de realizar estos buenos propósitos y de administrar la Red en el interés de todos, llevándola hacia una verdadera gestión internacional y democrática. Claro que era 1997, es decir otros tiempos. Internet era un décimo de lo que es hoy. Estaba por comenzar la explosión de la new economy, había un inmenso entusiasmo y sobre todo estaba la administración Clinton, que siempre había apoyado fuertemente el crecimiento de las autopistas informáticas. Pero los buenos propósitos después se demostraron muy incómodos. La elección directa de 5 directores por parte de los usuarios de la Red ha llevado al Consejo Directivo de la ICANN a dos personajes muy críticos y muy incómodos: el estadounidense Karl Auerbach y el alemán Müller-Maghun. Los dos, en neta minoría, no han podido hacer absolutamente nada. Pero bastó para hacer entender que la elección directa era un óptimo argumento de propaganda, pero un pésimo negocio para los barones del dominio. Por lo tanto, marcha atrás en todo. Y el momento es bueno para un lindo golpe de timón. En la sombría atmósfera de la administración Bush, todo lo que intensifica el control, la vigilancia, la seguridad, la confiabilidad es visto positivamente como patriotismo. Y todo lo que es democracia, derechos civiles, internacionalización es visto con sospecha y considerado poco menos que connivencia con el terrorismo. "What is all that international shit out there!": así sintetiza un diario satírico norteamericano la actual desconfiada actitud de los Estados Unidos de encerrarse en sí mismo. Y precisamente ésta parece la filosofía sobre la cual se basa la propuesta de la ICANN. Pero la "international shit out there" es el 61% de Internet y no pensamos que se conformará con permanecer en esta situación para siempre. La propuesta de reestructuración obviamente ha causado muchísimas reacciones negativas, entre ellas muchas provenientes de parlamentarios de los Estados Unidos. W. J. Tauzin, presidente de la Comisión de Energía y de Comercio, ha manifestado la preocupación de toda la Comisión en una carta enviada el Ministro de Comercio. Dice la carta: "It is our belief that such proposals will make ICANN even less democratic, open and accountable than it is today" ("estamos convencidos de que estas propuestas harán que la ICANN sea menos democrática, abierta y responsable de cuanto lo es hoy"). Algunos senadores han pedido que los funcionarios de la ICANN sean convocados a una audiencia en el Senado. Karl Auerbach, uno de los directores elegidos directamente por los usuarios, ha tildado de "suicida" la propuesta de Stuart Lynn y en una declaración a la BBC ha agregado: "We've just had the equivalent of the president of the United States abolishing Congress" ("hemos hecho algo equivalente a la eliminación del Congreso por parte del presidente de los Estados Unidos"). Mientras remontan las protestas y las polémicas, el inefable Stuart Lynn declara cándidamente: "When you propose something radical and new, the first reaction you get is a very nervous reaction" (cuando se propone algo radical y nuevo, la primera reacción que se suscita es de mucho nerviosismo"). Exacto, señor Lynn, son muchos los que se ponen nerviosos cuando entienden que están por ser estafados. Giuseppe Laurenza |
| El certificado de genio Quien se siente un genio tiene la posibilidad de pedir online la certificación ISO 9001 de sus propias capacidades cerebrales. Desde hoy, con legítimo orgullo y con pruebas evidentes en la mano, se puede andar por ahí diciendo "¡Soy un genio!". Para probarlo irrefutablemente, ustedes pueden exhibir, cuando se lo pidan, un certificado que atestigua la superioridad de vuestra materia gris. Y si ustedes piensan que se trata de la habitual burla de algún charlatán que (después de haber vendido vuestros horóscopos, árboles genealógicos nobiliarios y números de la suerte) ha encontrado un nuevo método para ganarse el pan estafando incautos, se equivocan gravemente. El certificado del que hablamos está en conformidad con las normas ISO 9001, que no sabemos bien qué son, pero suenan verdaderamente como una cosa seria. Se llama Brainbench Certifications y se otorga online a todos aquellos que logren superar los tests correspondientes. ¿Pensaban que sería fácil convertirse en un Genio Certificado? Obviamente no lo es, pero si lo logran, pueden estar orgullosos de vuestros cerebros superiores. El sitio que lo otorga cita una serie de conocidísimas empresas que reconocen la certificación: IBM, Dell, Ernst & Young, PricewaterhouseCoopers. Afirma haber entregado más de 10.000 certificados en todo el mundo y concluye con un prometedor "It's your route to a better job. Sign up now!" (Es tu camino hacia un trabajo mejor. ¡Inscríbete ahora!). En efecto hace falta inscribirse, pero no está bien claro si es gratis o no. Obviamente nosotros no hemos probado: tenemos miedo de no superar los tests y, en tal caso, nos habrían encajado el Certificado de Deficiente, en vez del de genio. Mejor no arriesgarse: la venta de los horóscopos y de las constancias nobiliarias de las familias, en el fondo, todavía rinden bien. Luciano Sposari |
¿Pero no debían ser
enemigos? Steve Ballmer ha anunciado una estrecha colaboración entre Microsoft y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre la lucha contra el crimen informático. Si alguno estuvo distraído en los últimos años, queremos recordar que el Department of Justice es el organismo que está conduciendo, por cuenta del gobierno estadounidense, la acción legal contra Microsoft por prácticas monopólicas. Por lo tanto la lógica pide que sean enemigos. Y sin embargo no: Steve Ballmer, el volcánico CEO de Microsoft, ha declarado recientemente que entre su empresa y el DoJ hay una estrecha colaboración para combatir los crímenes informáticos. En noviembre pasado el DoJ y Microsoft han establecido un acuerdo para poner fin a la contienda legal. Pero visto que muchos estados de ese país no han aceptado ese acuerdo porque lo consideran una especia de burla, y visto que el proceso está muy lejos de concluir, quizás era mejor que el DoJ hubiera buscado expertos en otro lado. Al menos por una cuestión de decencia. Eran muchos los que pensaban que el hecho de que el DoJ ladrara tanto contra Microsoft significaba que no tenía ninguna intención de morder. Ahora sabemos que en público litigaban y en privado colaboraban. Con un dejo de orgullo Ballmer se ocupa de precisar que en el DoJ "simplemente no tenían suficiente gente técnicamente experta" y que Microsoft ha prestado sus expertos para ayudar al FBI a perseguir a los hackers. Una consideración surge espontánea. Verdaderamente debe haberse rebajado mucho el FBI para hacerse prestar los expertos de Microsoft, es decir de la empresa que produce los programas más inseguros que hayan sido jamás escritos, los programas que son una verdadera delicia para los hackers. En los mismísimos servers de Microsoft, los hackers entran, salen, regresan y pasean como si estuvieran en sus casas. ¿Y los mismos técnicos de estos servers deberían "ayudar" al FBI? La cosa provoca mucha perplejidad, pero dado que somos malignos por profesión, sospechamos que estos "préstamos" generosos y gratuitos de costosísimos técnicos sean una especie de "recompensa" por aquel acuerdo-burla que el DoJ ha aceptado. Carmen Castillo |