| n° 73 sábado 13 abril 2002 | número atrasado |
| Está online la tercera parte del tutorial Cómo construir una red y compartir un solo acceso a Internet |
| La tormenta de granizo
terminó pero no es prudente cerrar el paraguas Microsoft abandona su invasivo Hailstorm. Pero no del todo. "Anunciado como el servicio fundamental de la naciente .NET, Hailstorm (tormenta de granizo), el servicio de administración centralizada de la identidad de los usuarios, plantea no pocas dudas sobre la seguridad y sobre el respeto de la privacidad y de las reglas antimonopólicas", decíamos hace un año, decíamos hace un año, en una nota donde informábamos detalladamente qué cosa es Hailstorm. La confirmación de que teníamos razón llega de quien menos se esperaba: de la propia Microsoft, que ha decidido abandonar el proyecto por los mismos motivos que ya habíamos señalado. Tanto fue así que ni siquiera pudo encontrar partners dispuestos a utilizar Hailstorm para su sistemón de identificación de usuarios y recolección de sus datos personales. Quedaban envueltos en esta red unos 200 millones de usuarios del servicio Passport de Microsoft. Abrumado quizás por las denuncias o, más probablemente debido a la falta de apoyo de otras empresas, Microsoft abandona Hailstorm. Pero no se rinde. Ahora planea venderlo a compañías que deseen utilizarlo para construir "data centers". La organización Electronic Privacy Information Center (EPIC) ha anunciado, en uno de sus alertas, su decisión de continuar monitoreando el desarrollo de Hailstorm y de proseguir con sus reclamos ante las autoridades federales si es necesario. En definitiva, la tormenta de granizo ha terminado, pero aún no es prudente cerrar el paraguas. |
Regresa Navidad, más
insidioso que antes El virus que se había difundido en diciembre de 2000 vuelve a golpear, pero esta vez en una nueva forma que lo hace invisible a los programas antivirus. Según reportes de MessageLabs, en la jornada del viernes 12 de abril se habría convertido en el virus más activo en circulación. Parece que ya se registraron alrededor de 3.000 casi en 24 horas, sobre todo en Inglaterra. Ya no es lo que era: ahora ha cambiado lo suficiente como para no ser detectado por los viejos programas antivirus, que eran capaces de relevar la vieja versión de Navidad. Los expertos antivirus recomiendan actualizar lo más pronto posible el software antivirus. Mark Tosh, de MessageLabs, ha dicho que "este archivo ha sido comprimido en un formato diferente, de manera que no pueda ser detectado. Ya ha engañado a mucha gente". La nueva variante se llama Navidad.E1-m y es sustancialmente el mismo virus en un formato distinto. Contiene un archivo adjunto titulado "emannuelle", que obviamente no debe ser abierto por ningún motivo. Las normales precauciones que se deben adoptar siempre ante el correo desconocido que se recibe deberían ser suficientes para no caer en la trampa. Carmen Castillo |
Celulares:
¿próximo objetivo de los virus? |
| Crónicas de guerra por
e-mail Cuatro franceses bloqueados en Ramallah usan el e-mail y el celular para describir y publicar en la Red los horrores de la guerra en la cual quedaron prisioneros. Se llaman Vincent, Anais, Chadia e Theo y se encontraban en Ramallah cuando el 29 de marzo comenzó la invasión de los territorios palestinos por parte del ejército israelí. No hicieron a tiempo para irse y quedaron bloqueados en la ciudad palestina mientras a su alrededor se desencadenaban los horrores de la guerra. Y decidieron usar el e-mail y el celular para describir la violencia que se desencadenaba en la ciudad ocupada. Día tras día han publicado en la Red sus crónicas. El 29 de marzo, el día de la invasión, los 4 franceses se habían reunido como lo hacían cada vez que se sentían en peligro. "Salimos a aprovisionarnos. Compramos pan, agua y velas. Había colas de 400 personas en los negocios", cuenta Vincent. El consulado francés no había procedido a evacuar a sus ciudadanos y proponía solamente transferirlos a Jerusalén. "Los españoles y los belgas ya se habían ido, Naciones Unidas aún no se decidía pero aconsejaba abandonar los territorios..." El ataque es inminente, pero los cuatro franceses saben que es más seguro quedarse donde están en vez de salir de Ramallah. El viernes 30 se desencadena la guerra y desde aquel momento los únicos contactos que los cuatro tienen con el mundo exterior se realizan a través del celular y los e-mails. En esta situación nada resulta más preciado que las baterías. Pan, agua y baterías: son las tres cosas fundamentales sin las cuales no se sobrevive. "En el mejor de los casos, los israelíes se comportan como vándalos. La ciudad entera ha sido devastada", afirma Vincent, que tiene bajo los ojos lo que está sucediendo en Ramallah. Siempre a través de Internet, logran mantenerse informados leyendo online Le Monde e viendo la tv árabe Al Jazeera. Obviamente estos ojos abiertos que miran las violencias y las reportan a todo el mundo son incómodos. Y en efecto el lugar donde residen ya ha sido allanado y ciertamente lo será de nuevo. Quizás los silenciarán pronto. Pero mientras tanto han hecho saber al mundo lo que no se quería que se supiera. Gracias a Internet, que nunca como en estos casos toda su razón de ser. Giuseppe Laurenza |
Google crece sobre
bases sólidas |